Declarada emergencia sanitaria internacional ante la rápida expansión de un nuevo brote de ébola

Declarada emergencia sanitaria internacional ante la rápida expansión de un nuevo brote de ébola

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado el pasado 5 de mayo de 2026 una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) tras confirmarse una rápida escalada del virus Orthoebolavirus bundibugyoense en la República Democrática del Congo (RDC). Asimismo, el brote, detectado en la provincia de Ituri, ha transitado hasta las fronteras regionales, alcanzando centros urbanos, planteando un desafío complejo no solo para África Central, sino para la salud pública global, según reseña Theconversation.com

Según los últimos reportes compartidos por los organismos internacionales, se han contabilizado aproximadamente 370 pacientes vinculados a este evento, con una tasa de letalidad que ha dejado cerca de 100 fallecidos. Por lo tanto, lo que comenzó como un foco localizado en el este de la República Democrática del Congo ha mostrado una capacidad de transmisión relevante, con la confirmación de contagios en espacios urbanos como Kinshasa y Goma, además de reportarse casos confirmados en las zonas de Kampala, Uganda.

“Hemos contabilizado aproximadamente 131 casos de decesos” en total y “tenemos aproximadamente 513 casos sospechosos”, declaró el ministro a la televisión nacional, declaró Samuel Roger Kamba, ministro de salud del Congo, según reseña Elnuevoherald.com

Esta crecida geográfica ha encendido las alarmas en la comunidad sanitaria, dado que la cepa bundibugyoense se caracteriza por su complejidad clínica y por la carencia de tratamientos claves de rápida distribución, lo que complica los protocolos de contención no solo en la región, sino también a nivel global.

Dinámicas del virus

El Orthoebolavirus bundibugyoense es un agente infeccioso que se transmite al ser humano a través del contacto directo con fluidos corporales de animales infectados y mediante la transmisión interhumana directa. Asimismo, los pacientes pueden manifestar síntomas entre 2 y 21 días después de la exposición, lo que dificulta el monitoreo de los afectados.

Por otro lado, el virus se manifiesta inicialmente con fiebre, debilidad extrema y fatiga, logrando avanzar rápidamente a hemorragias internas y externas, fallo multiorgánico y choque séptico.

Los expertos de la OMS han señalado que la recurrencia de estos brotes no es un evento aislado, sino el resultado de diversos factores estructurales. La creciente deforestación en la cuenca del Congo ha llevado a la fauna silvestre a desplazarse más cerca de las zonas habitadas por humanos, facilitando el salto zoonótico (“zoonosis es cualquier enfermedad o infección que se transmite de forma natural desde los animales vertebrados al ser humano”) del virus. Además, el aumento significativo de la interconectividad entre los ambientes rurales afectados y las grandes capitales ha actuado como aceleradores en la propagación de la enfermedad.

Mientras la situación evoluciona, la Organización Mundial de la Salud y las diversas instituciones sanitarias instan a la población de las áreas afectadas a evitar el contacto con animales salvajes, seguir las medidas de higiene y reportar cualquier síntoma compatible para evitar la ruptura de las cadenas de transmisión en la región.