El mundo se une en el 20.º aniversario de la Hora del Planeta

El mundo se une en el 20.º aniversario de la Hora del Planeta

El pasado sábado 29 de marzo, miles de ciudades en todo el mundo apagaron sus luces en un gesto estratégico de unidad, para conmemorar el vigésimo aniversario de la Earth Hour (un movimiento ambiental global impulsado por la WWF que invita a personas, empresas y gobiernos a apagar luces y aparatos eléctricos no esenciales). La iniciativa, que nació en 2007 en Sídney, Australia, bajo el respaldo del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), ha evolucionado de un evento local a la mayor movilización ambiental de la historia.

Entre las 20:30 y las 21:30 horas (hora local de cada país), ciudadanos, gobiernos e industrias privadas desconectaron la iluminación no esencial de hogares y monumentos icónicos. Este apagón voluntario va más allá de un ahorro energético simbólico; actúa como una declaración política y social sobre las necesidades de proteger la biodiversidad y frenar el calentamiento global.

“La naturaleza es nuestro sistema de soporte vital; nos brinda desde el aire que respiramos hasta el agua que bebemos”, afirman desde la organización.

Un movimiento global

Desde la Ópera de Sídney hasta el Empire State en Nueva York, pasando por la Torre Eiffel en París y el Burj Khalifa en Dubái, los monumentos y creaciones arquitectónicas más significativos del planeta quedaron a oscuras. La participación de este año ha destacado por su carácter masivo, involucrando a más de 190 países y territorios.

A pesar de la persistente crisis climática, el vigésimo aniversario de la Hora del Planeta llega en un momento de concienciación tecnológica. El Fondo Mundial para la Naturaleza destacó que, en los últimos veinte años, la presión social ha sido un catalizador fundamental para hitos que antes parecían inalcanzables. Un ejemplo de esto es como la transición energética ha desplazado significativamente a los combustibles fósiles más contaminantes en las matrices eléctricas globales.

La edición de 2026 de la Hora del Planeta sirve como un recordatorio contundente: el cambio real es posible cuando la sociedad civil actúa de forma coordinada. Los organizadores enfatizaron que el apagón de sesenta minutos es, en realidad, una «hora por la Tierra» que debe traducirse en acciones sostenibles durante los 365 días del año. Mientras el mundo se prepara para cumplir con los objetivos de desarrollo sostenible de la década, este aniversario reafirma que la movilización social sigue siendo la herramienta más eficaz para obligar a los líderes mundiales a priorizar la salud del ecosistema por encima de los intereses económicos a corto plazo, según reseña Ambientum.com