
La estación Colosseo: Un viaje subterráneo en Roma
La «Ciudad Eterna» ha logrado otro hito histórico en su infraestructura urbana con la inauguración oficial de la estación Colosseo Fori Imperiali de la Línea C. Tras una década de trabajos de ingeniería y excavaciones complejas, la nueva terminal no solo moderniza la red de transporte de la zona, sino que se consolida como un museo subterráneo único en el mundo, situado directamente bajo el Anfiteatro Flavio.
La construcción de esta estación, que ha requerido aproximadamente una década de labores ininterrumpidas, representó un desafío técnico para la ciudad. Al tratarse de una de las zonas con mayor densidad arqueológica del planeta, cada metro avanzado supuso un hallazgo de máximo valor.
La moderna infraestructura logra una conexión ideal entre la funcionalidad del siglo XXI y el patrimonio antiguo. Con la apertura de este nuevo espacio, Roma consolida tres líneas de metro plenamente operativas, sumando a la Línea C dos estaciones estratégicas: Porta Metronia y la icónica Colosseo.
Por su parte, a diferencia de cualquier otra parada de metro convencional, la estación Colosseo Fori Imperiali ha sido diseñada como un espacio que exponga de forma narrativa la historia que lo compone. Asimismo, cuenta con una estructurada en cuatro niveles subterráneos, mientras que la terminal guía a los viajeros a través de una línea del tiempo:
Exposiciones duraderas: Los pasillos están compuestos de vitrinas con piezas antiguas, fragmentos de estatuas y objetos de la vida cotidiana romana recuperados durante el proceso de construcción.
Ruinas in situ: Los ingenieros lograron conservar estructuras históricas dentro del diseño arquitectónico, permitiendo que las ruinas puedan ser visibles para los pasajeros mientras transitan en la estación.
Marco Cervone, encargado de la obra, ha explicado a Associated Press que “el reto ha sido construir bajo una gran cantidad de agua subterránea y, al mismo tiempo, preservar todos los hallazgos arqueológicos que encontramos durante la excavación, y todo esto mientras se preservaba todo lo que hay encima”. La complejidad de excavar en dicha zona ha obligado a emplear técnicas avanzadas, como la congelación del terreno para estabilizar el suelo.

La puesta en marcha de la estación Colosseo en la Línea C supone un momento clave para el tráfico en el centro histórico y una mejora en la conectividad para miles de ciudadanos y turistas. La apertura de Porta Metronia representa el cierre de una fase crucial en la expansión del metro, demostrando que, aunque «todos los caminos conducen a Roma», ahora también lo hacen bajo tierra, según reseña Infobae.com
