The Crown y los secretos de la temporada final

The Crown y los secretos de la temporada final

En el arranque de la sexta y última temporada de The Crown, Netflix sumerge al público en el fatídico desenlace de la Princesa Diana, tejiendo un relato triste y arriesgado que promete desafiar las expectativas. El primer capítulo se desarrolla en París, el 30 de agosto de 1997, donde un transeúnte anónimo se convierte en testigo del trágico accidente que cambió la historia de la realeza británica.

La audiencia puede que esté familiarizada con los eventos de esa noche. Sin embargo, Peter Morgan, creador y guionista, se embarca en la difícil tarea de ofrecer nuevas perspectivas y revitalizar la serie después de la recepción mixta de la quinta temporada. Netflix ha mantenido la trama bajo llave, desafiando a la prensa a descubrir los giros que aguardan a los espectadores.

La plataforma ha optado por una estrategia única al dividir la temporada en dos fragmentos, liberando los primeros cuatro episodios para después sorprender con la segunda parte el 14 de diciembre. Esta decisión, aunque inusual, refleja la importancia de cada detalle en esta narrativa que explora los secretos de la realeza.

El relato se sumerge en los eventos previos al trágico accidente, revelando las tensiones en la vida de Diana mientras se va de vacaciones a Saint Tropez con sus hijos, acompañada por Dodi Al-Fayed. Los paparazzi se convierten en sombras inquietantes, marcando los primeros compases de una historia que examina no solo la vida de Diana sino también los desafíos de Carlos y Camilla en la sociedad británica.

La serie se atreve a especular y fabular sobre las conversaciones íntimas entre los protagonistas, explorando los momentos que la prensa nunca pudo captar. Desde acuerdos sobre la crianza de los hijos hasta la última llamada telefónica de Diana, The Crown busca llenar los vacíos de la historia con imaginación y creatividad.

Sin embargo, el riesgo más notable de esta temporada radica en la resurrección espectral de Diana y Dodi, una presencia que se manifiesta ante sus familiares. Aunque esta decisión ha generado controversia, encaja con la naturaleza fabuladora de la serie, recordándonos los fantasmas que persiguen a aquellos que quedan atrás.

A pesar de la atención puesta en el trágico desenlace, las cifras de audiencia no han favorecido al show. Los primeros cuatro episodios de la temporada 6 registraron 36 millones de horas visualizadas, significativamente menos que la temporada anterior. La crítica también ha mostrado cierta frialdad, con una puntuación del 55% en Rotten Tomatoes, distante del 77% de la temporada anterior.

La segunda parte de esta última temporada promete sumergirse en la vida del príncipe Guillermo, explorando su intento de integrarse en Eton tras la muerte de su madre. Mientras la corona británica lucha contra escándalos y opiniones públicas cambiantes, The Crown se despide el 14 de diciembre, marcando el final de una de las series más impactantes de la televisión reciente.