La evolución de la señora Claus: De un relato literario a icono de la Navidad

La evolución de la señora Claus: De un relato literario a icono de la Navidad

Aunque durante décadas la figura central de las festividades fue Santa Claus, la historia y la cultura han reivindicado el papel fundamental de su compañera. Más que un simple personaje, está figura se ha consolidado como el pilar administrativo y emocional del Polo Norte. Su origen, sin embargo, no nació de la tradición, sino de los autores que a través de las letras buscaban darle una mayor estructura a esta historia.

Está narrativa comienza con la primera aparición de la esposa de Santa Claus, la cual se remonta a mediados del siglo XIX. Fue en 1849, dentro del cuento titulado A Christmas Legend, escrito por James Reed, dónde se posicionó por primera vez una nueva versión de esta historia. Según los relatos, detrás del enorme trabajo del hombre de los regalos, existía una compañera que compartía su espíritu de generosidad.

No obstante, su consolidación oficial en las festividades ocurrió cuarenta años después. En 1889, la poeta Katherine Lee Bates publicó el poema “Goody Santa Claus in the Sleigh Ride». En esta pieza, Bates no solo la llamó Señora Claus, sino que le otorgó una voz propia y un rol, presentándola como una mujer capaz y decidida que reclamaba su lugar en el viaje de reparto de juguetes. Este hecho comenzó a destacar las funciones e importancia de la esposa de Santa Claus.

Por su parte, en 1956, la canción Señora Santa Claus, compuesta por George Melachrino, fue determinante para posicionar su relevancia a nivel mundial. A través de la música, se proyectó su carácter noble y protector, estableciéndola como la figura que mantiene la paz y calma en el taller del Polo Norte mientras los duendes y Santa se preparan para la noche más importante del año.

Más que galletas y jengibre

La estética de la Señora Claus es actualmente inconfundible y se ha mantenido durante años, destacando no solo su personalidad, sino una apariencia distintiva. Dentro de las historias, el cine y los cuentos, la imagen de este personaje se presenta de la siguiente manera:

Viste un traje de terciopelo rojo con detalles blancos, complementado con botas negras y un delantal blanco que simboliza su laboriosidad. Algunos detalles de su traje son semejantes a los de su esposo, Santa Claus. Asimismo, esta figura se presenta con un cabello blanco como la nieve, generalmente recogido en un moño, y una expresión de tranquilidad.

Más allá de su fanatismo y destreza para hornear galletas de jengibre, su rol estratégico es necesario para la operación navideña. La Señora Claus es descrita como la encargada de gestionar la correspondencia de los niños de todo el mundo y de supervisar tanto la logística como la calidad de los regalos, asegurando que la misión de Santa Claus se cumpla en todo el mundo, según reseña DiarioAs.com