Brenda Asnicar se suma a la tendencia «minimalista digital»

Brenda Asnicar se suma a la tendencia «minimalista digital»

En una era donde la presencia digital parece ser un requisito indispensable para la comunicación, la actriz y cantante argentina ha tomado una decisión que ha sacudido las redes sociales, irónicamente, desde fuera de ellas. La artista ha optado por abandonar los dispositivos inteligentes y las aplicaciones de mensajería instantánea para regresar a las bases de la comunicación móvil. El protagonista de este cambio es un Nokia 106, un dispositivo de funciones básicas que carece de cámara y conexión a internet de alta velocidad, según reseña Lavoz.com

Durante una reciente entrevista, la actriz explicó que su elección no es un capricho, sino una medida necesaria para conectar “cara a cara” con los demás. La decisión de la actriz refleja una tendencia actual que busca alejarse de la hiperconectividad. Esta transición implica dejar de lado no solo las redes sociales, sino también la dinámica de la gratificación instantánea y los algoritmos que dictan el consumo de contenido diario.

“Está bueno no sobrecargar de información al cerebro y no saber más de lo que a veces no sabemos si es correcto”, afirmó. “También es buenísimo estar conectado y gracias a eso podemos recibir el cariño de un montón de gente, pero particularmente el celular lo aprendí a medir”, explico Aniscar.

Especificaciones del Nokia 106

Batería de larga duración: hasta 22 días en tiempo de espera y hasta 12 horas de uso continuo.

Pantalla: panel TFT LCD de 1,8 pulgadas, para gestionar el menú y mensajes.

Resistencia: diseño capaz de soportar caídas de mejor manera que las pantallas táctiles modernas.

Conectividad: Funciona bajo redes 2G, aunque existe una versión 4G que incorpora tecnología VoLTE.

Una tendencia en crecimiento

La decisión de Asnicar no es un caso aislado, sino que se enmarca en un movimiento global creciente. Cada vez más personas, especialmente figuras públicas y miembros de la Generación Z, están optando por los denominados “teléfonos tontos” como una forma de resistencia ante la economía de la atención.

En esencia, este gesto invita a una reflexión realista sobre nuestra propia dependencia tanto de los equipos tecnológicos como de las plataformas digitales. En un mundo donde estar «desconectado» se considera casi una rebeldía, Brenda Asnicar ha decidido que la verdadera libertad se encuentra, precisamente, en el silencio del modo offline.