
El impacto de los ultraprocesados: Un desafío para la salud global
En la última década, el perfil nutricional de la población ha experimentado una variación preocupante según informan algunos medios especializados. Los productos industriales como comidas listas, snacks y bebidas azucaradas se han perfilado como el centro de la dieta moderna. Sin embargo, lo que parece una solución beneficiosa está transformando el sistema sanitario.
A diferencia de los alimentos mínimamente procesados, los ultraprocesados se caracterizan por un mayor aumento calórico y un perfil nutricional deficiente. Su composición suele presentar los siguientes aspectos:
- Exceso de azúcares añadidos, grasas trans y una amplia variedad de aditivos sintéticos.
- Niveles mínimos o insignificantes de fibra, minerales y vitaminas.
- El procesamiento industrial destruye la estructura natural del alimento, lo que acelera su absorción y altera los procesos hormonales de saciedad.
Este fenómeno no es tan simple como se presenta. La presencia de estos productos en los supermercados responde a estrategias de marketing y a una regulación que, en muchos mercados, sigue siendo insuficiente para proteger al consumidor.
Evidencia científica
Recientes investigaciones han demostrado la peligrosidad del consumo continuo de estos productos. Un análisis científico presentado en la 36ª Reunión Científica Anual de Cardiología, que revisó 41 estudios con una muestra superior a los 8 millones de pacientes, ha establecido que el consumo elevado de ultraprocesados está ligado a:
Enfermedades crónicas: Incremento de hipertensión, eventos cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.
Salud mental: Asimismo, se ha expuesto la relación directa con cuadros de ansiedad, depresión y trastornos del comportamiento.
El daño de los ultraprocesados ocurre a nivel molecular. Al alterar la microbiota intestinal, estos alimentos provocan un estado inflamatorio crónico que deriva en:
Resistencia a la insulina: El páncreas pierde eficacia en la gestión de la glucosa, abriendo la puerta a la diabetes tipo 2.
Disfunción endotelial: Esto ocurre “en los vasos sanguíneos donde son protagonistas la formación de placas de ateroma y, por tanto, la aterosclerosis, aumentando así el riesgo de eventos cardiovasculares”.

La evidencia sugiere que los procesos alimenticios son claves para la salud y la estabilidad mental y emocional de los seres humanos. Asimismo, conocer lo que se compra permite aprender y entender que los productos ultraprocesados pueden poner en riesgo el bienestar de aquellos que lo consuman sin moderación, según reseña Larazon.es
