Turismo de riesgo: Las playas más peligrosas del mundo

Turismo de riesgo: Las playas más peligrosas del mundo

Aunque el imaginario colectivo suele asociar el mar con la relajación, aguas cristalinas y ecoturismo, algunos de los destinos costeros más relevantes del planeta esconden riesgos inminentes que posiblemente no te imaginabas. Desde fuertes corrientes hasta depredadores peligrosos, estas playas exigen que los visitantes prioricen la supervivencia sobre la diversión.

Expertos en marítima y biólogos marinos han identificado diversos puntos donde el ecosistema representa una amenaza directa para el ser humano. Estos espacios costeros marcados por la belleza y serenidad son identificados como peligrosos para aquellos que buscan hacer turismo seguro.

Boa Viagem, Brasil

Ubicada en Recife, la playa de Boa Viagem es visualmente atractiva, pero sus aguas ocultan una estadística alarmante. En las últimas dos décadas, se han registrado más de 80 ataques de tiburones, de los cuales más de 50 han sido fatales. Este hecho se debe a la alteración de los ecosistemas locales debido al desarrollo portuario cercano, el cual ha desplazado a los tiburones toro y tigre hacia las zonas de bañistas.

Actualmente, el surf y el baño en aguas profundas están limitados, con señalizaciones constantes que advierten sobre el riesgo que representa este punto para la vida humana.

Cabo Tribulation, Australia

El país oceánico es conocido por su amplia variedad de playas, un aspecto turístico que atrae a millones de visitantes al año. En el norte de Queensland, Cabo Tribulation es donde la selva tropical se encuentra con el arrecife, pero también donde se sitúan múltiples amenazas biológicas. A diferencia de otros lugares, aquí el peligro proviene de tierra, mar y aire.

Por un lado, estas costas son el hogar de la medusa de caja, cuyo veneno puede causar paros cardíacos en minutos. Además, es territorio de cocodrilos de agua salada. Por el otro, el área es una zona de anidación de casuarios, una de las aves más peligrosas del mundo, por lo que representa un alto riesgo turístico y local.

Hanakapiai, Hawáii

Este archipiélago es popularmente distinguido por su intensa actividad volcánica y el turismo costero. La playa de Hanakapiai, situada en Na Pali en Kauai, es reconocida por su aislamiento y belleza escénica. No obstante, carece de arrecifes que protejan la orilla de la fuerza del océano abierto. Sus corrientes de resaca suelen ser impredecibles, lo que representa un peligro para los visitantes.

Gansbaai, Sudáfrica

Conocida como «Shark Alley», Gansbaai es un punto de encuentro para el gran tiburón blanco, atraído por la colonia de 60,000 lobos marinos que habitan en la zona. Aunque es un destino principal para la investigación científica y el ecoturismo de aventura, la interacción directa con el agua está totalmente prohibida.

En esencia, la naturaleza de estos destinos nos demuestra como la belleza geográfica no siempre garantiza un espacio de diversión. Las autoridades y científicos internacionales instan a los viajeros a respetar las señalizaciones locales y a comprender que, en estos lugares, la supervivencia está por encima del ecoturismo, según reseña Lasexta.com